sábado, abril 29, 2006

Nena

Su habitación estaba medio abierta, así que eché un vistazo de reojo. Estaba echada boca abajo sobre la cama, como leyendo. En bragas de lycra y camiseta de nylon. De repente giró la cabeza y sonrió. Pasé sin decir nada, aceptando una invitación que ella no había llegado a pronunciar.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

la tersura en las manos del pensamiento. tal vez eso es belleza...

12:31 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

kiki es belleza

9:16 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

yo creo que belleza no es algo umano. Pero Kiki tampoco es umana. quizas si...

9:47 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Las mejores invitaciones se hacen con la mirada, con un guiño, una sonrisa.....

5:19 p. m.  

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